Fase 3: Justificación del recurso tecnológico aplicado en la experiencia

 Los videojuegos son juegos interactivos que simulan experiencias a través de las pantallas de dispositivos electrónicos (ordenador, televisión, etc.).

Los juegos son actividades que sirven para general aprendizaje; quien juega desarrolla diferentes capacidades y habilidades. No solo los niños juegan, también lo hacemos los adultos. Antiguamente a las personas adultas les daba vergüenza reconocer que jugaban; a día de hoy, los adultos lo reconocen sin problema (en su gran parte, esto es gracias a la existencia de los videojuegos).

Con los videojuegos se desarrollan diferentes cualidades cognitivas; se adecuan a las inteligencias múltiples (Gardner, 1999) y a la inteligencia emocional (Alonso y Gallego, 2011).

Dado que con los videojuegos se desarrollan numerosas habilidades y cualidades de las personas, se podría emplear para el aprendizaje (educativo). Siempre que el videojuego se ajuste a las características pedagógicas del juego.

Muchos son los educadores que están comenzando a emplear las nuevas tecnologías para fines educativos. Ya que, es una forma diferente de aprendizaje activo con el que se aprende a experimentar, se potencia la sociabilidad (y el potencial de unirnos a grupos) y resolución de problemas (junto a recursos que nos plantean para un aprendizaje futuro).

El aprendizaje mediante videojuegos es un aprendizaje que motiva al alumnado; los desarrolladores de videojuegos intentan que el jugador trabaje la automotivación, el compromiso y la perseverancia mientras participa en él. Cabe mencionar que, además de motivar al alumnado/jugadores, los videojuegos fomentan la participación y colaboración de los grupos.

En definitiva, el aprendizaje basado en videojuegos hace que el alumnado se desenvuelva en un contexto diferente al tradicional, pero sin ser un entorno extraño (ya que, todos estamos acostumbrados a jugar a videojuegos).  Aprender a través de videojuegos favorece la motivación de los estudiantes, ayudándoles a mejorar muchas de sus cualidades.

Además, los videojuegos que se usen para fines educativos (en educación formal) pueden trabajar tanto la materia obligatoria de cada asignatura y curso, como diferentes actitudes y aptitudes personales de cada alumno.

“Aislados” es un videojuego de prevención de drogodependencias y otros comportamientos de riesgo, dirigido a adolescentes. Dentro de un aula, los profesores pueden crear un grupo para que juegue toda la clase en conjunto (fomentar la colaboración). Además, aporta al educador una guía didáctica para dirigir una sesión relacionada con el videojuego, para que aún sea más educativo y tenido en cuenta.

 

Bibliografía utilizada:

Gónzalez, J. M. (2016). Los videojuegos como recurso educativo. En Recursos tecnológicos en contextos educativos. UNED.

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